Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2008.
Resumen
- 08/07/2008 12:12 - Introducción; o quién es María y por qué esto.
- 09/07/2008 13:21 - Tendrás que hacerlo mejor.
- 09/07/2008 16:15 - De los sueños.
- 09/07/2008 23:01 - El roce de tu cuerpo.
- 10/07/2008 13:56 - Los días fríos.
- 10/07/2008 14:42 - Las verdades fundamentales (resumen).
- 10/07/2008 14:43 - Las verdades fundamentales (detalle).
- 11/07/2008 12:34 - Ábacos exterminadores al otro lado del mundo.
- 14/07/2008 13:30 - Confesiones (I).
- 15/07/2008 13:24 - Confesiones (II).
- 15/07/2008 13:50 - Para Lucía.
- 16/07/2008 10:17 - Es verdad...
- 17/07/2008 13:02 - Tétradas partidas por la mitad.
- 20/07/2008 21:35 - Los perfumes tristes.
- 21/07/2008 13:39 - Donde no te espero porque no te volveré a ver.
- 21/07/2008 21:49 - Bienvenida a Triana.
- 22/07/2008 07:22 - Y qué pasa con Córdoba.
- 25/07/2008 12:05 - No conocer; pero tampoco des-conocer.
- 28/07/2008 11:21 - ¡Ya!
- 28/07/2008 23:04 - ¡Da buti...
- 31/07/2008 10:31 - Conjuguemos el pasado.
- 31/07/2008 13:46 - Conclusiones.
Introducción; o quién es María y por qué esto.
No sé muy bien por qué estoy aquí o por qué dejaba de estarlo hasta ahora, no sé si tiene mucho sentido comenzar esto. Pero algo habrá que hacer. María vuelve a ser el desvelo nocturno, el latido que retumba sobre el lecho durante demasiadas horas de vigilia, vuelve a ser guerra y fuego y ya no puedo, no puedo, no puedo quedarme así.
Seré breve o trataré de serlo, me explicaré aunque probablemente no sea necesario, quién más se va a pasar por aquí, quién aparte de mí y tal vez ella si las circunstancias acaban siendo las previsibles y tengo las narices de darle esta dirección. María es una chica preciosa de pelo largo y liso y ojos que intimidan, asturiana, de vaqueros y camiseta negra, me gusta imaginármela así. La conozco desde hace dos años, un poco más, la vi y me perdí en el puñetero instante de sus ojos, a pesar de que durante unos meses trabajamos juntos no me atreví a traspasar la barrera del saludo, saludo ahogado y tímido por la cobardía... Después se marchó y me atreví un poco más, aunque siempre desde la distancia. Llegaron malos tiempos, María sufrió el abandono de su chico, se alejó de mis palabras durante meses.
Pero regresó. Reencuentro en el
Tendrás que hacerlo mejor.
No tomo ninguna decisión acerca de la forma de redacción de estos artículos: ¿Dirigirme siempre a María, utilizando por tanto la segunda persona (mi primera persona)? ¿Emplear su nombre? ¿Conversación con un amigo virtual? No creo que tenga mucha importancia, a tomar por culo, en cualquier caso sólo son palabras así que que adopten las formas que les salgan de las narices.
Una canción de Deluxe, la que más me recorre la lengua estos días. A veces son otras, pero ésta es la más fiel. Reconozco que últimamente suelen ser todas del mismo disco: Reconstrucción (2008), de Deluxe. No sale del reproductor (de cds) de mi coche, el muy (dulcemente) pegajoso.
Aquí la letra:
... (... continúa)TENDRÁS QUE HACERLO MEJOR
Sí, esta vez tengo que felicitarte
por tus dotes para las artes de hacer el mal.
Sé que tenías todo planeado
los cuchillos afilados y un coche fuera esperándote.
Lo has hecho muy bien
tan, tan bien.
Si querías hacerme daño
si creías que iba a doler
lo has hecho muy bien.
Fue como si estuviera hechizado
incapaz
De los sueños.
¿Algo que decir acerca de los sueños? Sí, mi señoría. Confieso. Acabo de ¿sufrir? ¿gozar? un sueño erótico en el bus de vuelta a casa, tras el trabajo. Es la primera vez, ergo se me absuelve. Estaba rodeado de hombres por todas partes excepto por una, que se llama istmo y estaba vacía, delante de mí sólo el frío suelo, última fila de cinco asientos, justo en medio. A un lado un paisano de mediana edad y al otro lado una paisana, luego he mentido anteriormente. Mas la paisana no fue el estímulo inicial, me temo, así que a todos los efectos prácticos la consideraremos igualmente hombre.
En mi habitual siesta de vuelta a casa, pues. Cerré los ojos y el primer sueño estaba siendo atractivo, pero de repente se volvió picante y al poco terriblemente erótico, gracias a Dios desperté a tiempo un poco avergonzado (con esa sensación de que has estado chillando y gimiendo todo el rato y todo el mundo sabe qué has soñado, pedazo de gocho) y comprobando presuroso que mis manos no se encontraban en el lugar equivocado. Manos alejadas, señoría.
Cómo echo de menos poder contarte todas las cosas y en cualquie
... (... continúa)El roce de tu cuerpo.
Mientras lo preparo todo para poder ver un par de capítulos de House (a semejantes horas), ésta es la canción que tarareo.
... (... continúa)EL ROCE DE TU CUERPO
Te pilla la tarde en tu cuarto otra vez,
no suena el teléfono y tú sabes por qué;
cervezas vacías en tu habitación,
el cenicero lleno humea en un rincón.
Seguro que sola está ella también
tirada en la cama sin saber qué hacer.
No sé cómo comenzó la discusión
ni a quién le toca ahora pedir perdón.
Y creo que muero
si no siento el roce de tu cuerpo junto a mí.
Recuerdo tus labios
y esos ojos que al mirar casi hacen daño.
Mientras la radio aburre con una canción
miro aquella foto y me siento peor,
y yo ya no sé lo que ha podido pasar,
lo que estaba bien, ahora está fatal.
Seguro que sola está ella también,
tirada en la cama sin saber qué hacer.
No sé cómo comenzó la discusión
ni a quién le toca ahora pedir perdón.
Y creo que muero
si no
Los días fríos.
¿Qué canción tarareo hoy? Pues la del título, leches, tampoco estaba tan complicado. ’Los días fríos’, Reconstrucción, Deluxe. Como prácticamente todas las canciones del puñetero disco (salvo tal vez una, pero un disco perfecto DEBE tener al menos una canción de relleno), es absolutamente deliciosa.
... (... continúa)LOS DÍAS FRÍOS
No hace tanto del verano
pero ya vemos las primeras hojas caer
otra vez, como cada año
como un círculo girando una y otra vez.
Ya puedo oler las castañas
en el puesto de la esquina cerca de la plaza
otra vez, como cada año
donde te espero por si te vuelvo a ver.
Quédate conmigo
sólo para ver pasar el tiempo
quédate conmigo.
Aún puedo aguantar el frío
pero pronto llegará la nieve otra vez
como cada año
para cubrirlo todo y hacerlo desaparecer.
Quédate conmigo
sólo para ver pasar el tiempo
quédate conmigo
Miro desde mi ventana
respirar las alcantarillas al amanecer
como cada año
tocando mi viej
Las verdades fundamentales (resumen).
(Finalmente me ha salido un tocho del copón, infumable como de costumbre, así que en este artículo expondré de forma sencilla esas tres Verdades Fundamentales de las que pretendía hablar hoy, y en el siguiente divagaré sobre ellas con relativa y aburrida extensión.)
Hay varias realidades que deben ser reveladas sin ambages, y siendo yo amante del rodeo las cosas pueden perderse en cuadras con miles de animales si continúo escribiendo sin ton ni son. Así que al grano, ya habrá tiempo para otros asuntos. Estas son las Verdades Fundamentales con respecto a María, las más elementales a día de hoy, existen otras que supongo irán surgiendo a medida que esto avance (si esto avanza) pero actualmente son las que están cerquita de mí diciéndome cosas al oído. Siempre que surja una de estas Verdades Fundamentales escribiré ’Verdad Fundamental’, de forma que con la opción de búsqueda en este blog será rápido y sencillo encontrar todas las Verdades Fundamentales de nuestra relación desde mi punto de vista. Alucinante, ¿no?
Primera Verdad Fundamental: quiero a María. La quiero mucho, de hecho, y desde hace mu
Las verdades fundamentales (detalle).
Hay varias realidades que deben ser reveladas sin ambages, y siendo yo amante del rodeo las cosas pueden perderse en cuadras con miles de animales si continúo escribiendo sin ton ni son. Así que al grano, ya habrá tiempo para otros asuntos. Al grano aunque con rodeo incluído que para eso lo publico con el ’detalle’ al final. Estas son las Verdades Fundamentales con respecto a María, las más elementales a día de hoy, existen otras que supongo irán surgiendo a medida que esto avance (si esto avanza) pero actualmente son las que están cerquita de mí diciéndome cosas al oído. Siempre que surja una de estas Verdades Fundamentales escribiré ’Verdad Fundamental’, de forma que con la opción de búsqueda en este blog será rápido y sencillo encontrar todas las Verdades Fundamentales de nuestra relación desde mi punto de vista. Lo cual suena aún más alucinante que en la primera ocasión. Aunque por lo que acabo de comprobar... sería incluso más guay (si cabe) si funcionase la búsqueda. Pero no se puede tener todo...
Primera Verdad Fundamental: quiero a María. La quiero mucho, de hecho, y desde hace mucho tiempo. La estimo, la aprecio, le tengo muchísimo cariño, de una forma que incluso a mí me parec&i
Ábacos exterminadores al otro lado del mundo.
Y el animal herido sacó sus garras y a su vez hirió, acto instintivo e involuntario...
Por todo lo escrito hasta ahora parece que pretendo decir que eres la peor persona, el ser más terriblemente inicuo que ha existido nunca en el universo. Hablando de ti desde la amargura... Pero es que estoy herido, compréndeme. Debo exorcizar mis demonios, creo que lo necesito, y cuando al fin me halle libre de ellos podré tal vez abordarte con un tono distinto al que, lo reconozco, he utilizado los últimos seis meses. Un tono libre de miedos y rencores y ruinas. Y es que existe un pequeño problema en mi caso, tú me lo conoces: apenas soy capaz de criticar a alguien cuando hablo de él con otra persona. Así que todo este tiempo, estos meses en que me he sentido dolido y triste, he hablado con mucha gente acerca de ti, acerca de lo que me ha sucedido contigo... pero nunca he sido capaz de dar vía libre a estos seres interiores, nunca hablé mal de ti, nunca mencioné las actitudes que en ti me amargaban, salvo tal vez en un caso (en que mencioné el egoísmo de tu silencio) pero fue demasiado breve como para expulsarlo todo. El resto de las ocasiones, cuando escribía a alguien o alguna noche de alcohol y confidencias en que contaba mi historia a algún amigo, normalmente yo me describía como el baboso agobi
Confesiones (I).
Qué difícil resulta ver, a menudo, la viga en nuestro propio ojo, qué sencillo las faltas del ser ajeno. Tener siempre la razón, o más bien que el otro no la tenga, cuántas veces se convierte en nuestro mayor afán.
Y qué logra uno con ese deseo. "No mira estabas equivocado". Y qué. ¿Quieres que se sienta culpable? ¿Quieres que le duela? ¿Por qué? O mejor: ¿para qué? ¿Es una buena forma de lamerte las heridas? ¿Regocijarte con su duelo?
Es tan sencillo hacer daño... Causarlo sin ser esa nuestra intención sucede demasiado a menudo, en cierta medida sí existe culpa imputable, eso creo, por no querer ver más o no querer ver mejor, por negligencia las más de las veces; mas el simple hecho de carecer de propósito hacen posible el perdón y el olvido prontos. Pero provocarlo siendo conscientes, eso no, ahí no existe ninguna defensa posible.
No te estoy imputando nada, no me malinterpretes, todo lo contrario: me refiero a lo que de mis lamentos se pueda inferir. No quiero que mis múltiples palabras ásperas o amargas puedan llegar a hacer mella en tus ánimos, preferiría morir antes que hacerte daño, aunque suene teatrero, exagerado e infantil. En mi anhelo únicamente la posibilidad
Confesiones (II).
Una de las escenas que produjo mayor deterioro en mis ánimos, una de las que más dolió (hubo muchas que causaron pequeños daños, pero las graves se perfilaron precisas en el momento exacto), fue la que aconteció tras la boda de mi ex en la provincia de Madrid. Fin de semana de viaje, de coche que se mueve como una barca, de calor, de pintas tal vez no demasiado elegantes para tratarse de tal boda, de cámaras y de sensaciones, también de mujeres si hubiese querido (digo en plural y digo bien) pero ni quise ni querré en un buen período de tiempo, éste es uno de los efectos secundarios, un movimiento reflejo de autodefensa: cómo seguir deseando féminas tras finalizar cada historia sufriendo de esta manera. No merece la pena, eso es lo que cree el mecanismo al que llamaremos ’que-las-den-por-culo’, me gusta el laísmo.
A la boda llevé mi cámara con el único fin de sacar fotos y vídeos que después enseñar a María, especialmente vídeos del coro rociero que yo escuchaba por vez primera en mi vida y a ella tanto le gustaba. Reconozco que el puñetero coro consiguió encresparme ciertas partículas epidérmicas y también algo por dentro, especialmente al comprobar cómo lo vivía la novia. Grabé todas sus ac
Para Lucía.
Lucía se llamaba mi abuela, un nombre precioso, a pesar de que de tanto oírlo se le vuelve a uno inevitablemente común. Ya no lo oigo tanto. ¿Sabes una cosa María? Sigo pasándolo mal con esto, también. Después de tanto tiempo. Pero supongo que a este exceso de recuerdo contribuye también la pléyade de problemas, es curioso pero el golpe en la cabeza no empequeñece el dolor en el pié, sino que logra que los dos daños aparezcan cada vez más nítidos y más graves.
¡Si sólo existiesen dos dolores!
’Santa Lucía’, ¿te acuerdas? De Miguel Ríos. Una de esas canciones clásicas y atemporales, creo que me vino a la cabeza cuando me mencionaste ’Lucía’ de Serrat, también preciosa. Hablábamos de mi abuela, sin duda. ’Santa Lucía’, ¡qué hermosa letra! Me impresionó la similitud que yo le encontraba con nuestra situación, impaciente por verte (en aquel momento aún no nos habíamos reencontrado), preguntándome si sucedería algún día... sabiendo todo acerca de ti pero en realidad sin conocerte, éramos sólo palabras
... (... continúa)Es verdad...
... ya no eres ni la pena ni el dolor, ni el frío...
Ojalá fuese así, ¡vive Dios! Pero lo será, pasarán años pero llegará a ser así, siempre acaba siendo así. Mientras tanto un largo y tedioso período de no-vida.
Novida novida, yo y mis exageraciones... me refiero a esta ausencia de búsqueda, esta falta de estímulo, de excitación, de provocación, de entusiasmo. Bienvenida miss Apatía, ¡cuánto tiempo!, no la he echado de menos en absoluto. Ah, ¿que usted a mí sí? ¿Que yo era su alumno más aventajado? ¡Enrojezco cual Aliosha! ¡Fíjese, lila, lila me hallo ya!
Hoy debe de ser uno de los peores días de mi vida, tal vez el peor: acabo de perder todo el texto que llevaba escrito en esta entrada... ¡Una sensación horrible! Me gustaba lo que había escrito, me gustaba mucho, podría haberme enamorado de ello y así tal vez conseguir olvidarme un poquitín de ti María. Y desapareció. Todo lo importante en mi vida desaparece, ha sido así históricamente. ’Salvo mi familia’, apostil
... (... continúa)Tétradas partidas por la mitad.
Hoy no me he levantado tan animado como ayer, supongo que tiene que ver con la alergia, antes de salir por la puerta (deseché la opción de la ventana de mi cuarto piso por enésima vez dada la ausencia de amor o corrientes de aire caliente-frío suficientemente estables) moqueé y estornudé a gusto, no una ni dos sino mil veces, hasta desear estallar. Pero hoy no toca pastilla, sólo me quedan tres y los próximos tres días los pasaré en Santander y malditas las ganas de padecer algo similar allí y no poseer remedio para el alivio.
¿Existe algún método para alcanzar el olvido con rapidez?
Así que no fue uno de esos despertares gratamente memorables, dos seguidos debe de ser muy difícil, no recuerdo nada parecido. Mejoró mucho (mucho) instantes después, cuando miré el móvil y había mensaje y (aún no entonces porque) creí saber de quién era y me dió un poco igual (obviamente sabía que no sería tuyo), mas hubo sorpresa y la identidad del remitente y el mismo mensaje consiguieron (entonces sí) emocionarme. No eras tú (¡lo sabía!), pero probablemente tras un utópico mensaje tuyo diciéndome algo parecido no habría ningún otro en el mundo que me hiciese tanta ilusi&oacu
Los perfumes tristes.
Según mi sobrinastra, una de ellas, la del medio por edad y estatura, poseo un olor peculiar, un aroma característico, un perfume propio: 'Hueles a ..... (insertar mi nombre aquí)'. Supongo que se debe a que en la primera ocasión en que me olfateó utilicé el mismo desodorante que en esta segunda oportunidad, algo así. De todas formas a uno le produce cierta ilusión ser objeto de alguna generosa nariz olfativa, de vez en cuando.
Fin de semana en Santander, acabo de llegar y me siento un poco triste, creo que esencialmente por la última escena antes de abandonar aquella ciudad: mis sobrinastras y una buena amiga suya tratando de continuar con una broma con que nos reíamos los últimos días, y yo dándoles la espalda y marchando sin apenas despedirme, me sentía agobiado y cansado y sucio y sólo quería marcharme pero eso no es excusa, cómo puedo comportarme de esa forma delante de nadie, pero especialmente con quienes se portan tan bien conmigo, con quienes me aprecian y me lo demuestran... Qué me costaba una última mirada, una sonrisa... Fue un pequeño gran error en un fin de semana en que me sentí querido en varios momentos, en muchos, por ellas y por mi gente, especialmente la noche del sábado, en una casa rural con todos ellos, ping-pong, futbolín, wii,
Donde no te espero porque no te volveré a ver.
Evidentemente, no me contestaste...
... durante el fin de semana. Lo hiciste hoy a las diez, un correo breve y que supongo trató de ser también amable. Digo ’supongo’ porque en realidad hubo varias cosas que me molestaron: ese ’lo de venir hasta aquí me parece muy mala idea’, por mucho emoticón que le pongas después el comentario sobraba. Ese ’te juro que te contaré todo’, cuántas veces me lo has dicho, ’te contaré’, y después nada. Ese después que se alarga indefinidamente.
¡Vaya! En realidad supongo que todo eso me suena mal porque lo leo con malos ojos. Estoy pecando de lo que te acuso a ti: interpreto las cosas a mi gusto. A mi disgusto. Seguramente no pretendías hacerme sentir mal, no tiene sentido...
’Lo de venir hasta aquí me parece muy mala idea’...
Estoy molesto, no puedo evitarlo, tal vez deje de escribir aquí durante unos días. No es bueno hablar desde la amargura. Hoy te contesté, no te mandé besos pero traté de ser cordial. Borré varias líneas q
... (... continúa)Bienvenida a Triana.
Me doy perfecta cuenta de que la línea comunicativa que antes nos unía de una forma excepcional ahora nos separa. Ha cambiado de color, de textura; de idioma. Los motivos se encuentran tanto en uno como en otro lado, aunque tienes que reconocer que yo me he esforzado mucho más en tratar de conservar lo que nos iba quedando.
Está claro, por las dos o tres últimas contestaciones que de ti he recibido, a lo largo de las dos o tres últimas semanas, que mis incursiones breves y amables de los últimos meses ya no son de tu agrado. Es posible que estés pasando por malos momentos, de hecho he llegado a conocer (sin yo preguntarlo) algún detalle de tus preocupaciones sentimentales (por tanto en absoluto relacionadas conmigo) que se alargan en el futuro durante al menos un año, he podido saber más, no quiero saber más, no quiero que nadie me cuente, quiero que tú me cuentes lo que quieras contarme, únicamente eso, lo que no desees contarme no es de mi incumbencia. Sé que los últimos muchos meses has soportado una gran presión en el trabajo, sé que se han juntado varios problemas más, y quizá en estas últimas semanas, con las vacaciones tan cerca, sencillamente sólo tengas ganas de cerrar los ojos y que todo pase y
... (... continúa)Y qué pasa con Córdoba.
Granada, Málaga, Huelva, Sevilla... ¿y Córdoba qué? Medina Azahara, un nombre precioso y el único grupo que consiguió desbancar a Los Suaves durante algún tiempo in my heart. Nunca los vi en directo, mantengo la espina clavada.
’Que tengas suerte’ María, mucha suerte.
... (... continúa)Que tengas suerte.
A veces me cuesta tanto
decir todo lo que siento,
no me salen las palabras
y prefiero el silencio.
Y es que te siento tan lejos
si no te veo sonreír,
echo de menos tu aliento
y no me siento feliz.
Que tengas suerte, mucha suerte
y que la vida te sonría.
Y si te acuerdas de mí
que sea sólo para quererme.
Si has decidido marcharte
sólo te puedo decir,
que tengas muy buena suerte
yo me acordaré de ti.
Que tengas suerte, mucha suerte
si tu camino es el mio
y que la vida te sonría,
cambiaste tu vida y mi vida.
Y si te acuerdas de mí
que sea sólo para quererme
y si te acuerdas de mí
quizá se
No conocer; pero tampoco des-conocer.
¿Recuerdas cuando te comenté que mi inclinación prudencial desde hace ya algún tiempo es la de no conocer a nadie nuevo? Salvo a los que se presentan arrolladoramente y no dan opción y además resultan ser placer y alegría, como sucedió en tu caso: a esos los acojo en el rincón más confortable.
Entre las razones para esa desgana por descubrir a nadie nuevo cité la tendencia habitual según la cual son las desgracias las que se comparten con los conocidos con mayor asiduidad, mucho más que las alegrías (seguramente porque se dan más a menudo). Y a uno apenas le queda ya aliento haciendo frente a los sufrimientos propios, y acompañando a la gente cercana en sus padecimientos igualmente propios, como para además querer seguir cargando con nuevos pesos emocionales.
Seguramente no lo hace en este sentido en demasía pragmático y en la práctica frío, pero me hizo gracia averiguar lo que Audrey Hepburn le dice a Cary Grant al principio de Charada, cuando él quiere entablar amistad y ella le contesta, más o menos: “Conozco ya a multitud de personas, y mientras no muera alguna de ellas me resulta de todo punto imposible conocer a nadie nuevo”.
En otro orden de cosas, pero creo
... (... continúa)¡Ya!
¡Conseguido! Ya está, se acabó, finalmente he llegado a comprenderlo, es un gran momento para mí, y aunque tú no lo sepas para ti también. El gran dilema, el que me confundía y me angustiaba, ha sido resuelto. Después de tantísimo tiempo, tras tantos meses... de repente apareció la solución, sin aviso previo, como un relámpago que lo iluminó todo un segundo. Claro que ahora me toca asimilarlo y reconstruir las cosas, pero todo será más sencillo desde la comprensión. Ya nunca te reprocharé nada, no te echaré en cara silencios ni huidas. Nunca más. Porque no tienes ninguna culpa. Antes lo decía con la boca pequeña, lo intuía pero realmente no acababa de estar convencido. Ahora podría gritarlo encaramado a la cima más alta - tras breve descanso para recuperar el aliento.
Mi gran problema estaba en que no entendía tu silencio, no lograba encontrar la causa, varias veces lo mencioné, ’no entiendo por qué no me cuentas nada, por qué no me dices adiós, es tan sencillo’... cuando lo realmente sencillo era darse cuenta de la situación. Creo que mi error fue creerme más de lo que realmente era.
Nunca quise compararme con Luis, fuera de las bromas semiacomplejadas de aquellos viejos bu
¡Da buti...
... chiqui! Expresiones habituales de un tío mío de cincuentaypico años que podría pasar por mi hermano y dentro de poco, tal y como van las cosas, por mi hijo. Una de las personalidades más sanas, frescas y atractivas que he tenido la suerte de encontrar en mi vida.
Hoy, hace un momentito: una pequeña alegría, pequeñísima pero realmente ayuda. Tanto que ahora mismo, si te tuviese delante, sencillamente te diría: 'Tú te lo pierdes'. Después giraría mi cuerpo y un segundo más tarde mi cabeza, en un gesto aprendido de las grandes actrices clásicas y rubias de Hollywood. Básicamente es lo que soy, una gran actriz clásica y rubia.
La pequeña alegría consiste en lo siguiente: las palabras de una chica con la que me escribo de vez en cuando, madrileña, amiga de una amiga mía, con la que estuve a punto de encontrarme pero a quien en realidad no he visto en mi vida, salvo en foto por partida doble: fue su regalo por mi último cumpleaños. Llevaba yo tiempo sin contestar su último correo así que se presentó preocupada, me disculpé por mi egoísmo y le escribí un enorme correo doble, entre el viernes y
... (... continúa)Conjuguemos el pasado.
Una de esas ideas, quizá estúpidas o tal vez pueriles, que de cuando en cuando surgen en mi cabeza y se dan tres o cuatro vueltas mientras decido (deciden) si deberían ser expulsadas, tiene que ver con la convicción de que en el pasado no habita el dolor, que el sufrimiento sólo cobra sentido en el presente. ’Pero mi herida fue causada hace varios años ya, y sigo padeciendo’, se podría protestar; sin embargo, tal reflexión no hace sino reforzar mi afirmación: ’sigo padeciendo’, luego la causa del sufrimiento se ha extendido y forma parte del presente personal.
No abundaré más en el tema, basta con el esbozo, ya lo desarrollé en su día, creo que en algún correo que escribí a alguna chica madrileña, hace tiempo.
Lo curioso es que ha vuelto a surgir la coincidencia. De nuevo resulta un poco forzada, pero creo que la semilla del pensamiento es similar en uno y otro caso. En las primeras líneas del ’Diario secreto’ que dejó escrito cualquier otro que no fuese Pushkin (¿o tal vez...?), aparece lo siguiente:
... (... continúa)[...] la distancia en el tiempo hace que las ac
Conclusiones.
Creo que soy capaz de explicar qué sucedió, a ver qué te parece:
[...] Conocí a una persona especial por un golpe de suerte. Me consideré extremadamente afortunado al percibir que mostraba cierto interés hacia mí. Afortunado hasta el punto de que quise mantener dicho interés a toda costa. Por supuesto, esto hizo que la alejara en lugar de atraerla.
En realidad, esto se debió a mi baja autoestima, cierta sensación de falta de control sobre mi manera de actuar ubicada en el azaroso fluir de las cosas, y la clara certeza de que apenas contaba con opciones.
¡No me digas que no parezco un libro de autoayuda!
[...] En realidad fallé en multitud de cosas, al meditarlo me parece imposible haber caído en tantas y tan ridículas.
[...], o en general acercarme a ti con la actitud de recibir, en lugar de procurar dar... porque estoy convencido de que tengo algo valioso que ofrecer, algo que por supuesto serías libre de aceptar o no... pero en lugar de hacer eso me dediqué a tratar de obtener tu aten
... (... continúa)