Disfrutemos el presente.
Y ahora los días no pasan en vano, no se acumulan sin peso, no se precipitan hacia abajo y atrás; son días que cuentan, con todos sus minutos y todos sus segundos, días que se agitan y revolotean y alegran el alma y aligeran el espíritu, días de entusiasmo y fuego y estar y saber y vida vida vida!
Y ahora soy feliz. Y ahora puedo decirle-a-María susurrándole al oído mientras sus dedos se enredan en mi pelo.
Y justo después le busco los labios.
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María -