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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://decirleamaria.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>decirleamaria</title><description>Para decirle a Mar&#xED;a sin decirle a Mar&#xED;a. Cada vez que sienta la punzada en el h&#xED;gado y esa necesidad incontrolable de contarle mi rabia o mi dolor o mi alegr&#xED;a, lo har&#xE9; aqu&#xED;. Dejar&#xE9; escritas las cosas que debo decirle a Mar&#xED;a. Dejar&#xE9; escritas las cosas que no debo decirle a Mar&#xED;a.</description><link>https://decirleamaria.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Disfrutemos el presente.</title><link>https://decirleamaria.blogia.com/2013/100101-disfrutemos-el-presente-.php</link><guid isPermaLink="true">https://decirleamaria.blogia.com/2013/100101-disfrutemos-el-presente-.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">Y ahora los d&iacute;as no pasan en vano, no se acumulan sin peso, no se precipitan hacia abajo y atr&aacute;s; son d&iacute;as que cuentan, con todos sus minutos y todos sus segundos, d&iacute;as que se agitan y revolotean y alegran el alma y aligeran el esp&iacute;ritu, d&iacute;as de entusiasmo y fuego y estar y saber y vida vida vida!</span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">Y ahora soy feliz. Y ahora puedo decirle-a-Mar&iacute;a susurr&aacute;ndole al o&iacute;do mientras sus dedos se enredan en mi pelo. </span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">Y justo despu&eacute;s le busco los labios.<br /></span></p>]]></description><pubDate>Tue, 01 Oct 2013 17:35:00 +0000</pubDate></item><item><title>Conclusiones.</title><link>https://decirleamaria.blogia.com/2008/073102-conclusiones-.php</link><guid isPermaLink="true">https://decirleamaria.blogia.com/2008/073102-conclusiones-.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">Creo que soy capaz de explicar qu&eacute; sucedi&oacute;, a ver qu&eacute; te parece: </span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">[...] Conoc&iacute; a una persona especial por un golpe de suerte. Me consider&eacute; extremadamente afortunado al percibir que mostraba cierto inter&eacute;s hacia m&iacute;. Afortunado hasta el punto de que quise mantener dicho inter&eacute;s a toda costa. Por supuesto, esto hizo que la alejara en lugar de atraerla.</span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">En realidad, esto se debi&oacute; a mi baja autoestima, cierta sensaci&oacute;n de falta de control sobre mi manera de actuar ubicada en el azaroso fluir de las cosas, y la clara certeza de que apenas contaba con opciones.</span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">&iexcl;No me digas que no parezco un libro de autoayuda!</span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">[...] En realidad fall&eacute; en multitud de cosas, al meditarlo me parece imposible haber ca&iacute;do en tantas y tan rid&iacute;culas. </span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">[...], o en general acercarme a ti con la actitud de recibir, en lugar de procurar dar... porque estoy convencido de que tengo algo valioso que ofrecer, algo que por supuesto ser&iacute;as libre de aceptar o no... pero en lugar de hacer eso me dediqu&eacute; a tratar de obtener tu atenci&oacute;n, tu favor, para colmo casi sin tenerte en cuenta, sino s&oacute;lo pensando en mi propio bienestar.</span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">[...] A partir de aqu&iacute;: fragmentos novelescos que en muchos casos nada tienen que ver con la percepci&oacute;n objetiva del asunto (salvo tal vez tangencialmente), pero estoy en pleno per&iacute;odo lector y ahora que tengo espacio guardar&eacute; alguna de esas citas que en su d&iacute;a me acostumbr&eacute; a admirar, aunque s&oacute;lo sean cursiler&iacute;as. &iquest;Se admite? </span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">[...] "El trato con Mar&iacute;a Jos&eacute; provocaba una acumulaci&oacute;n continuada de excitaci&oacute;n sin descarga, de ardor sin b&aacute;lsamo, de exaltaci&oacute;n sin ca&iacute;da. Me acostumbr&eacute; a encontrarme con ella por las tardes, pues sal&iacute;a del colegio media hora despu&eacute;s que yo. Supe, desde la tercera tarde, que estaba haciendo las cosas mal, pues si bien ella se dejaba querer (es un modo de decir que no me rechazaba abiertamente), tampoco aportaba nada a la relaci&oacute;n. Un sexto sentido me dec&iacute;a que deb&iacute;a espaciar mis encuentros, disimular mi pasi&oacute;n, a&ntilde;adir a mi trato con ella una porci&oacute;n de indiferencia. Pero un instinto de destrucci&oacute;n m&aacute;s poderoso que el sexto sentido me empujaba a perseverar en el error. Lo cultiv&eacute; con tanta minuciosidad que la historia apenas dur&oacute; un par de semanas (en realidad durar&iacute;a toda la vida, pero de mala manera, como veremos)." </span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">"Uno de aquellos d&iacute;as, al acudir al encuentro con Mar&iacute;a Jos&eacute;, me pregunt&oacute; por qu&eacute; la persegu&iacute;a. Le asegur&eacute; que se trataba de lo que har&iacute;a si fuera a morir al minuto siguiente. Continuamos caminando en silencio hasta que ella se volvi&oacute; y dijo con crueldad:<br />&mdash;T&uacute; no eres interesante para m&iacute;.<br />Yo continu&eacute; caminando a su lado, pero al modo en que un pollo sin cabeza contin&uacute;a volando, o sea, muerto. Aquella frase me hab&iacute;a roto literalmente el coraz&oacute;n. Un cuchillo oxidado no habr&iacute;a tenido efectos m&aacute;s devastadores. Continu&eacute; andando, pues, por pura inercia hasta su casa y luego segu&iacute; hasta la m&iacute;a sabiendo que ya no era necesario imaginar que iba a morir al minuto siguiente porque ya estaba muerto."</span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">(&rsquo;El mundo&rsquo;, Juan Jos&eacute; Mill&aacute;s).</span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">[...] "Es posible que la forma de vida que nosotros hemos conocido, en la cual hemos nacido, es posible que esta casa, esta cena, s&iacute;, incluso estas palabras son las que esta noche estamos esclareciendo la pregunta de nuestra vida, es posible que todo esto sea ya cosa del pasado. Existe demasiada tensi&oacute;n en los corazones humanos, demasiada pasi&oacute;n, demasiado deseo de venganza. Miremos dentro de nuestros corazones: &iquest;qu&eacute; es lo que encontramos? Pasiones que el tiempo s&oacute;lo ha conseguido atenuar, pero no apagar. &iquest;Con qu&eacute; derecho esperamos algo distinto del mundo, de los dem&aacute;s?"</span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">"Por eso somos todos capaces de conformarnos con cualquier cosa, con cualquier arreglo, incluso con el m&aacute;s vil y cobarde; mira a tu alrededor, y encontrar&aacute;s las mismas soluciones a medias entre los seres humanos: uno se marcha, se aleja de la persona o de las personas que ama, atemorizado por un secreto, y otro se queda, calla y espera una respuesta durante una eternidad... Eso lo he visto y lo he vivido yo. No es cobard&iacute;a, no... es una defensa, la &uacute;ltima defensa del instinto humano por sobrevivir. Volv&iacute; a casa, esper&eacute; hasta la noche, luego me fui a la casa del bosque, y estuve esperando una se&ntilde;al, una palabra, un mensaje, durante ocho a&ntilde;os. Pero Krisztina no vino. De la casa del bosque hasta esta mansi&oacute;n hay dos horas de viaje en coche. Sin embargo, estas dos horas, estos veinte kil&oacute;metros, significaban para m&iacute; una lejan&iacute;a mayor, tanto en el tiempo como en el espacio, de lo que pudo ser para ti el tr&oacute;pico. As&iacute; soy yo por naturaleza, as&iacute; me educaron, as&iacute; ocurri&oacute; todo. Si Krisztina me hubiese mandado un mensaje, cualquier mensaje, se habr&iacute;a cumplido su voluntad. Si ella hubiese deseado que te trajera otra vez, yo te habr&iacute;a buscado por todo el mundo para traerte. Si ella hubiese deseado que te matara, te habr&iacute;a buscado por todo el mundo para matarte. Si me hubiese pedido el divorcio, se lo habr&iacute;a concedido."</span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">"Entre dos personas, un hombre y una mujer, las cuestiones relativas al por qu&eacute; y al c&oacute;mo resultan siempre miserablemente id&eacute;nticas. Son ecuaciones demasiado sencillas. Todo ocurre siempre porque s&iacute;, y de la manera que tiene que ocurrir, de la manera que puede ocurrir, &eacute;sa es la verdad. No vale la pena indagar los detalles, cuando ya todo ha terminado."</span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">(&rsquo;El &uacute;ltimo encuentro&rsquo;, S&aacute;ndor M&aacute;rai).</span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">[...] "Hay un tema dilecto, empero, sobre el cual no falla mi memoria. Es &eacute;ste la persona de Ligeia. Era de alta estatura, algo delgada, e incluso en los &uacute;ltimos d&iacute;as muy demacrada. Intentar&iacute;a yo en vano describir la majestad, la tranquila soltura de su porte o la incomprensible ligereza y flexibilidad de su paso. Llegaba y part&iacute;a como una sombra. [...] En cuanto a la belleza de su faz, ninguna doncella la ha igualado nunca. Era el esplendor de un sue&ntilde;o de opio, una visi&oacute;n a&eacute;rea y encantadora, m&aacute;s ardorosamente divina que las fantas&iacute;as que revuelan alrededor de las almas dormidas de las hijas de Delos. Con todo, sus rasgos no pose&iacute;an ese modelado regular que nos han ense&ntilde;ado falsamente a reverenciar con las obras cl&aacute;sicas del paganismo. "No hay belleza exquisita &mdash;dice Bacon, Lord Verulam&mdash;, hablando con certidumbre de todas las formas y genero de belleza, sin algo extra&ntilde;o en la proporci&oacute;n." No obstante, aunque yo ve&iacute;a que los rasgos de Ligeia no pose&iacute;an una regularidad cl&aacute;sica, aunque notaba que su belleza era realmente "exquisita", y sent&iacute;a que hab&iacute;a en ella mucho de "extra&ntilde;o", me esforzaba en vano por descubrir la irregularidad y por perseguir los indicios de mi propia percepci&oacute;n de "lo extra&ntilde;o". Examinaba el contorno de la frente alta y p&aacute;lida &mdash;una frente irreprochable: &iexcl;cu&aacute;n fr&iacute;a es, en verdad, esta palabra cuando se aplica a una majestad tan divina!&mdash;, la piel que compet&iacute;a con el m&aacute;s puro marfil, la amplitud imponente, la serenidad, la graciosa prominencia de las regiones que dominaban las sienes. [...] Contemplaba yo la dulce boca. Encerraba el triunfo de todas las cosas celestiales: la curva magnifica del labio superior, un poco corto, el aire suave y voluptuosamente reposado del interior, los hoyuelos que se marcaban y el color que hablaba, los dientes reflejando en una especie de rel&aacute;mpago cada rayo de luz bendita que ca&iacute;a sobre ellos en sus sonrisas serenas y pl&aacute;cidas, pero siempre radiantes y triunfadoras. Analizaba la forma del ment&oacute;n, y all&iacute; tambi&eacute;n encontraba la gracia, la anchura, la dulzura, la majestad, la plenitud y la espiritualidad griegas, ese contorno que el dios Apolo revel&oacute; s&oacute;lo en sue&ntilde;os a Cle&oacute;menes, el hijo del ateniense. Y luego miraba yo los grandes ojos de Ligeia.<br /></span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">Para los ojos no encuentro modelos, en la m&aacute;s remota antig&uuml;edad. Acaso era en aquellos ojos de mi amada donde resid&iacute;a el secreto al que Lord Verulam alude. Eran, creo yo, m&aacute;s grandes que los ojos ordinarios de nuestra propia raza. M&aacute;s grandes que los ojos de la gacela de la tribu del valle de Nourjahad. Aun as&iacute;, a ratos era &mdash;en los momentos de intensa excitaci&oacute;n&mdash; cuando esa particularidad se hacia m&aacute;s notablemente impresionante en Ligeia. En tales momentos su belleza era &mdash;al menos, as&iacute; parec&iacute;a quiz&aacute; a mi imaginaci&oacute;n inflamada&mdash; la belleza de las fabulosas hur&iacute;es de los turcos. Las pupilas eran del negro m&aacute;s brillante y bordeadas de pesta&ntilde;as de azabache muy largas; sus cejas, de un dibujo ligeramente irregular, ten&iacute;an ese mismo tono. Sin embargo, lo extra&ntilde;o que encontraba yo en los ojos era independiente de su forma, de su color y de su brillo, y deb&iacute;a atribuirse, en suma, a la expresi&oacute;n. &iexcl;Ah, palabra sin sentido, puro sonido, vasta latitud en que se atrinchera nuestra ignorancia de lo espiritual! &iexcl;La expresi&oacute;n de los ojos de Ligeia! &iexcl;Cu&aacute;ntas largas horas he meditado en ello; cu&aacute;ntas veces, durante una noche entera de verano, me he esforzado en sondearlo! &iquest;Qu&eacute; era aquello, aquel lago m&aacute;s profundo que el pozo de Dem&oacute;crito que yac&iacute;a en el fondo de las pupilas de mi amada? &iquest;Qu&eacute; era aquello? Se adue&ntilde;aba de m&iacute; la pasi&oacute;n de descubrirlo. &iexcl;Aquellos ojos! &iexcl;Aquellas grandes, aquellas brillantes, aquellas divinas pupilas! Hab&iacute;an llegado a ser para m&iacute; las estrellas gemelas de Leda, y era yo para ellas el m&aacute;s devoto de los astr&oacute;logos."</span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">(&rsquo;Ligeia&rsquo;, Edgar Alla Poe).</span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">[...] "&laquo;&iexcl;Nos queda el amor, Bardamu!&raquo;<br />&laquo;Arthur, el amor es el infinito puesto al alcance de los caniches, &iexcl;y yo tengo dignidad!&raquo;, le respond&iacute;."<br /><br />"A&uacute;n hoy, me la encuentro, a Musyne, por azar, cada dos a&ntilde;os o casi, igual que a la mayor&iacute;a de las personas a las que ha conocido uno muy bien."<br /><br />"Pero yo ten&iacute;a mi idea, buena o mala, y no quer&iacute;a soltar a la bella que me hab&iacute;a servido. Me hab&iacute;a mirado, la monina, conque peor para ella. &iexcl;Estaba harto de estar solo! &iexcl;Basta de sue&ntilde;os! &iexcl;Simpat&iacute;a! &iexcl;Contacto! &laquo;Se&ntilde;orita, me conoce usted muy poco, pero yo la amo, &iquest;quiere usted casarse conmigo?...&raquo; De este modo, el m&aacute;s honrado, me dirig&iacute; a ella."<br /><br />"Buena, admirable Molly, si a&uacute;n puede leerme, desde un lugar que no conozco, quiero que sepa sin duda que yo no he cambiado para ella, que sigo am&aacute;ndola y siempre la amar&eacute; a mi modo, que puede venir aqu&iacute;, cuando quiera compartir mi pan y mi furtivo destino. Si ya no es bella, &iexcl;mala suerte! &iexcl;Nos arreglaremos! He guardado tanta belleza de ella en m&iacute;, tan viva, tan c&aacute;lida, que a&uacute;n me queda para los dos y para por lo menos veinte a&ntilde;os a&uacute;n, el tiempo de llegar al fin."<br /><br />"La nada estaba siempre cerca de ella y sobre ella ya un poco."<br /><br />"Aquellos mil quinientos francos me excitaban la imaginaci&oacute;n; continu&eacute;: &laquo;La juventud aut&eacute;ntica, la &uacute;nica, se&ntilde;or cura, es amar a todo el mundo sin distinci&oacute;n, eso es lo &uacute;nico cierto, eso es lo &uacute;nico joven y nuevo. Pues bien, &iquest;conoce usted, se&ntilde;or cura, a muchos j&oacute;venes as&iacute;? Yo, &iexcl;no!... &raquo;"<br /><br />"Por lo dem&aacute;s, yo hab&iacute;a renunciado, desde hac&iacute;a mucho, a cualquier clase de amor propio. Ese sentimiento me hab&iacute;a parecido siempre superior a mi condici&oacute;n, mil veces demasiado dispendioso para mis recursos. Me sent&iacute;a muy bien por haberlo sacrificado de una vez por todas.<br />Ahora me bastaba con mantenerme en un equilibrio soportable, alimentario y f&iacute;sico. El resto, la verdad, ya no me importaba en absoluto."<br /><br />"&laquo;... Por lo dem&aacute;s, he dejado de creer en las presencias indispensables... Por ese lado tambi&eacute;n, ya lo ve, amigo m&iacute;o, he cambiado mucho...&raquo;"<br /><br />"Y, todas las veces que hac&iacute;a esos gestos tan sencillos, sent&iacute;amos sorpresa y gozo. Hac&iacute;amos como progresos de poes&iacute;a s&oacute;lo con admirarla por ser tan bella y tanto m&aacute;s inconsciente que nosotros. El ritmo de su vida brotaba de fuentes distintas de las nuestras..."</span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">(&rsquo;Viaje al fin de la noche&rsquo;, Louis-Ferdinand C&eacute;line).</span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">[...] "A veces, cuando estamos all&iacute; de pie o sentados, se abre la puerta y la se&ntilde;orita atraviesa el aula lentamente, mir&aacute;ndonos de forma extra&ntilde;a. En esos momentos me parece un fantasma, alguien que llegase desde muy, muy lejos. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; est&aacute;is haciendo, muchachos?&rdquo;, pregunta luego; pero, sin esperar respuesta, sigue su camino. &iexcl;Qu&eacute; bella es! &iexcl;Qu&eacute; exuberante la masa de sus negr&iacute;simos cabellos! En general, la vemos con los ojos bajos. Sus ojos se prestan maravillosamente a esta posici&oacute;n. Sus p&aacute;rpados (&iexcl;con qu&eacute; atenci&oacute;n observo tantos detalles!), de voluptuosa curvatura, poseen una extra&ntilde;a rapidez de movimiento. &iexcl;Y esos ojos! Contemplarlos es como sumergir la mirada en algo profundo, angustiosamente abisal. Con su brillante negrura, esos ojos parecen no decir nada y expresar, a la vez, lo inexpresable, a tal punto resultan conocidos y desconocidos al mismo tiempo. Sobre ellos, las cejas, tenues hasta casi quebrarse, dibujan un arco redondo y regular. Quien las contempla, siente punzadas. Son como medias lunas en un cielo vespertino, de m&oacute;rbida palidez; como heridas leves, pero tanto m&aacute;s dolorosas, interiormente lacerantes. &iexcl;Y sus mejillas! La silenciosa nostalgia y la vacilaci&oacute;n parecen celebrar fiestas sobre ellas. La delicadeza y la ternura incomprendidas vierten all&iacute; sus l&aacute;grimas. Por entre el n&iacute;veo centelleo de esas mejillas asoma a ratos un leve rubor suplicante, un t&iacute;mido y rosado signo de vida, un sol... no, tan s&oacute;lo un d&eacute;bil reflejo de luz solar. Y es como si las mejillas sonrieran de repente, o les viniera un poco de fiebre. Al mirar las mejillas de Fr&auml;ulein Benjamenta se te van las ganas de seguir viviendo, pues tienes la impresi&oacute;n de que la vida s&oacute;lo puede ser una vor&aacute;gine infernal llena de indignas ramploner&iacute;as. Un espect&aacute;culo tan tierno evoca, casi imperiosamente, perspectivas dif&iacute;ciles y amenazadoras. Y, &iquest;qu&eacute; decir de sus dientes, tan relucientes cuando sonr&iacute;e la opulenta y bondadosa boca? &iexcl;Y cu&aacute;ndo llora...! Se dir&iacute;a que la misma Tierra debiera saltar de su eje, dolida y avergonzada de verla llorar. &iquest;Y cuando se la oye... llorar? Ah, es para morirse. Hace poco la o&iacute;mos llorar en medio de una clase. Todos nos pusimos a temblar como una hojita. S&iacute;, todos nosotros la amamos. Es nuestra maestra, nuestra criatura superior. Y es evidente que sufre de algo. &iquest;Estar&aacute; enferma?"</span><br /><br /><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">(&rsquo;Jakob Von Guten&rsquo;, Robert Walser).</span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">[...] "Durante siete a&ntilde;os anduve d&iacute;a y noche con una sola obsesi&oacute;n: ella. Si hubiera un cristiano tan fiel para con Dios como yo fui para con ella, hoy todos ser&iacute;amos Jesucristos. D&iacute;a y noche pensaba en ella, incluso cuando la enga&ntilde;aba. Y ahora a veces, en medio de los acontecimientos, a veces, cuando me siento absolutamente libre de todo eso, de repente, al doblar una esquina quiz&aacute;, aparece una plazuela, unos cuantos &aacute;rboles y un banco, un lugar desierto donde nos paramos a discutir, donde nos trastornamos mutuamente con amargas escenas de celos. Siempre un lugar desierto, como la Place de l&rsquo;Estrapade, por ejemplo, o esas calles sucias y s&oacute;rdidas por los alrededores de la Mezquita o a lo largo de esa tumba abierta de una Avenue de Breteuil que a las diez de la noche est&aacute; tan silenciosa, tan muerta, que te hace pensar en el asesinato o en el suicidio, en cualquier cosa que pudiera crear un vestigio de drama humano. Cuando comprendo que se ha ido, que quiz&aacute; se haya ido para siempre, un gran vac&iacute;o se abre y siento que voy cayendo, cayendo, cayendo en un espacio profundo y negro. Y eso es peor que las l&aacute;grimas, m&aacute;s profundo que el remordimiento o el dolor o la pena; es el abismo a que fue arrojado Sat&aacute;n. No hay modo de volver a trepar, ni un rayo de luz ni el sonido de una voz humana ni el humano contacto de una mano. Cu&aacute;ntos miles de veces, al caminar por las calles de noche, me he preguntado si llegar&iacute;a de nuevo el d&iacute;a en que ella estar&iacute;a a mi lado: todas las miradas anhelantes que dediqu&eacute; a los edificios y estatuas, los hab&iacute;a mirado tan ansiosa, tan desesperadamente, que ahora mis pensamientos deben de haberse convertido en parte integrante de los propios edificios y estatuas, &eacute;stos deben de estar saturados con mi angustia. Tampoco pod&iacute;a por menos de pensar en que, cuando hab&iacute;amos caminado uno al lado del otro por aquellas calles s&oacute;rdidas y sucias tan saturadas ahora con mi sue&ntilde;o y mi anhelo, ella no hab&iacute;a observado nada, no hab&iacute;a sentido nada: eran como cualesquiera otras calles para ella, un poco m&aacute;s s&oacute;rdidas tal vez, y nada m&aacute;s. No recordar&iacute;a que en cierta esquina yo me hab&iacute;a detenido para recoger su horquilla ni que, cuando me agach&eacute; para atarle los cordones, se me qued&oacute; grabado el lugar en que hab&iacute;a descansado su pie y que permanecer&iacute;a all&iacute; para siempre, incluso despu&eacute;s de que se hayan demolido las catedrales y de que haya quedado barrida para siempre jam&aacute;s toda la civilizaci&oacute;n latina."</span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">(&rsquo;Tr&oacute;pico de C&aacute;ncer&rsquo;, Henry Miller).</span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">[...] ad infinitum.</span></p>]]></description><pubDate>Thu, 31 Jul 2008 13:46:00 +0000</pubDate></item><item><title>Conjuguemos el pasado.</title><link>https://decirleamaria.blogia.com/2008/073101-conjuguemos-el-pasado-.php</link><guid isPermaLink="true">https://decirleamaria.blogia.com/2008/073101-conjuguemos-el-pasado-.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">Una de esas ideas, quiz&aacute; est&uacute;pidas o tal vez pueriles, que de cuando en cuando surgen en mi cabeza y se dan tres o cuatro vueltas mientras decido (deciden) si deber&iacute;an ser expulsadas, tiene que ver con la convicci&oacute;n de que en el pasado no habita el dolor, que el sufrimiento s&oacute;lo cobra sentido en el presente. &rsquo;Pero mi herida fue causada hace varios a&ntilde;os ya, y sigo padeciendo&rsquo;, se podr&iacute;a protestar; sin embargo, tal reflexi&oacute;n no hace sino reforzar mi afirmaci&oacute;n: &rsquo;sigo padeciendo&rsquo;, luego la causa del sufrimiento se ha extendido y forma parte del presente personal. </span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">No abundar&eacute; m&aacute;s en el tema, basta con el esbozo, ya lo desarroll&eacute; en su d&iacute;a, creo que en alg&uacute;n correo que escrib&iacute; a alguna chica madrile&ntilde;a, hace tiempo.</span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">Lo curioso es que ha vuelto a surgir la coincidencia. De nuevo resulta un poco forzada, pero creo que la semilla del pensamiento es similar en uno y otro caso. En las primeras l&iacute;neas del &rsquo;Diario secreto&rsquo; que dej&oacute; escrito cualquier otro que no fuese Pushkin (&iquest;o tal vez...?), aparece lo siguiente:</span></p><blockquote><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">[...] la distancia en el tiempo hace que las acciones m&aacute;s reprochables se conviertan solamente en historia. A diferencia del presente, la historia no es ni peligrosa, ni ofensiva, sino amena y did&aacute;ctica.</span></p></blockquote><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">&iexcl;Ideas! Ninguna completamente original, ninguna in&eacute;dita... </span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">Llegar&aacute;s a ser pasado Mar&iacute;a, aunque de momento sigues siendo presente ansiado y doloroso: llegar&aacute;s a ser pasado grato y dulce.</span></p>]]></description><pubDate>Thu, 31 Jul 2008 10:31:00 +0000</pubDate></item><item><title>&#xA1;Da buti...</title><link>https://decirleamaria.blogia.com/2008/072802-da-buti-.php</link><guid isPermaLink="true">https://decirleamaria.blogia.com/2008/072802-da-buti-.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">... chiqui! Expresiones habituales de un t&iacute;o m&iacute;o de cincuentaypico a&ntilde;os que podr&iacute;a pasar por mi hermano y dentro de poco, tal y como van las cosas, por mi hijo. Una de las personalidades m&aacute;s sanas, frescas y atractivas que he tenido la suerte de encontrar en mi vida. </span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">Hoy, hace un momentito: una peque&ntilde;a alegr&iacute;a, peque&ntilde;&iacute;sima pero realmente ayuda. Tanto que ahora mismo, si te tuviese delante, sencillamente te dir&iacute;a: 'T&uacute; te lo pierdes'. Despu&eacute;s girar&iacute;a mi cuerpo y un segundo m&aacute;s tarde mi cabeza, en un gesto aprendido de las grandes actrices cl&aacute;sicas y rubias de Hollywood. B&aacute;sicamente es lo que soy, una gran actriz cl&aacute;sica y rubia. </span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">La peque&ntilde;a alegr&iacute;a consiste en lo siguiente: las palabras de una chica con la que me escribo de vez en cuando, madrile&ntilde;a, amiga de una amiga m&iacute;a, con la que estuve a punto de encontrarme pero a quien en realidad no he visto en mi vida, salvo en foto por partida doble: fue su regalo por mi &uacute;ltimo cumplea&ntilde;os. Llevaba yo tiempo sin contestar su &uacute;ltimo correo as&iacute; que se present&oacute; preocupada, me disculp&eacute; por mi ego&iacute;smo y le escrib&iacute; un enorme correo doble, entre el viernes y hoy, vomitando palabras y pensamientos y dolores y sue&ntilde;os, acerca de mis asuntos y acerca de los suyos, como es preceptivo en esto de la comunicaci&oacute;n. Acabo de leer su corta respuesta de agradecimiento, me escribir&aacute; ma&ntilde;ana con calma, &iexcl;pero me ha hecho sentir tan bien! Y eso es porque mis palabras le han llegado, y dice que resulta curioso que pueda suceder algo as&iacute; entre desconocidos y s&oacute;lo con letras impresas en una pantalla. Me dice m&aacute;s cosas, que yo valgo mucho... y yo voy y la creo. &iquest;Sabes?, tiene raz&oacute;n. Y una cosa m&aacute;s te digo: cuando me pongo, escribo como los &aacute;ngeles.<br /></span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">As&iacute; que: &iexcl;t&uacute; te lo pierdes!</span></p>]]></description><pubDate>Mon, 28 Jul 2008 23:04:00 +0000</pubDate></item><item><title>&#xA1;Ya!</title><link>https://decirleamaria.blogia.com/2008/072801-ya-.php</link><guid isPermaLink="true">https://decirleamaria.blogia.com/2008/072801-ya-.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">&iexcl;Conseguido! Ya est&aacute;, se acab&oacute;, finalmente he llegado a comprenderlo, es un gran momento para m&iacute;, y aunque t&uacute; no lo sepas para ti tambi&eacute;n. El gran dilema, el que me confund&iacute;a y me angustiaba, ha sido resuelto. Despu&eacute;s de tant&iacute;simo tiempo, tras tantos meses... de repente apareci&oacute; la soluci&oacute;n, sin aviso previo, como un rel&aacute;mpago que lo ilumin&oacute; todo un segundo. Claro que ahora me toca asimilarlo y reconstruir las cosas, pero todo ser&aacute; m&aacute;s sencillo desde la comprensi&oacute;n. Ya nunca te reprochar&eacute; nada, no te echar&eacute; en cara silencios ni huidas. Nunca m&aacute;s. Porque no tienes ninguna culpa. Antes lo dec&iacute;a con la boca peque&ntilde;a, lo intu&iacute;a pero realmente no acababa de estar convencido. Ahora podr&iacute;a gritarlo encaramado a la cima m&aacute;s alta - tras breve descanso para recuperar el aliento.<br /><br />Mi gran problema estaba en que no entend&iacute;a tu silencio, no lograba encontrar la causa, varias veces lo mencion&eacute;, &rsquo;no entiendo por qu&eacute; no me cuentas nada, por qu&eacute; no me dices adi&oacute;s, es tan sencillo&rsquo;... cuando lo realmente sencillo era darse cuenta de la situaci&oacute;n. Creo que mi error fue creerme m&aacute;s de lo que realmente era. <br /><br />Nunca quise compararme con Luis, fuera de las bromas semiacomplejadas de aquellos viejos buenos tiempos. No quise hacerlo porque sab&iacute;a que no te parec&iacute;a una comparaci&oacute;n apropiada, probablemente seguir&aacute;s opinando lo mismo. Pero en realidad nuestra historia es esencialmente la misma, tan simple como eso: &eacute;l y t&uacute; os conoc&eacute;is (t&uacute; y yo nos conocemos), hay palabras entre ambos (hay palabras entre ambos), &eacute;l y t&uacute; os acompa&ntilde;&aacute;is durante un par de cervezas (t&uacute; y yo compartimos un par de cervezas), &eacute;l acaricia tu cintura con sus manos (yo acariciando tu cintura); &eacute;l llega a creer que tal vez existe la posibilidad (yo creo que tal vez...), &eacute;l trata de acercarse una y otra vez (y yo, una y otra vez; y una vez m&aacute;s). Nunca quise pensar mucho en esto, pero ah&iacute; estaba la soluci&oacute;n. Finalmente me atrev&iacute; a escribirlo, la entrada inmediatamente anterior en este blog, y al rato me encontr&eacute; reflexionando sobre ello y se hizo la luz. <br /><br />&iexcl;Tan sencillo! &iexcl;He tardado tant&iacute;simo en comprenderlo! Te pido perd&oacute;n, nos habr&iacute;amos ahorrado penas y angustias...<br /><br />Luis te enviaba mensajes, te llamaba al m&oacute;vil, intentaba hablar contigo cuando te encontraba conectada al chat... y t&uacute; tratabas de mantenerte alejada, no quer&iacute;as hacerle da&ntilde;o pero l&oacute;gicamente procurabas no darle esperanzas, por otra parte te resultaba muy pesado y en realidad no ten&iacute;as nada que decirle. Y alguna vez preguntabas mi opini&oacute;n, &iquest;qu&eacute; te parece?, &iquest;qu&eacute; crees que deber&iacute;a hacer?, y recuerdo que alguna vez te respond&iacute;: &rsquo;No le prestes atenci&oacute;n, ya se le pasar&aacute;&rsquo;. &iquest;Se le pasar&aacute; el qu&eacute;? &iquest;El capricho, el deseo, la ilusi&oacute;n? Ya se le pasar&aacute; todo. <br /><br />Luis pregunt&aacute;ndote qu&eacute; suced&iacute;a. Y t&uacute; manteniendo tu silencio.<br /><br />Ah&iacute; est&aacute; mi incoherencia, el principio de mi confusi&oacute;n. Yo tratando de acercarme a ti una y otra vez, yo mand&aacute;ndote mensajes y escribi&eacute;ndote largu&iacute;simos correos... Yo Luis pregunt&aacute;ndote qu&eacute; suced&iacute;a. Yo perplejo ante tu silencio. Pero ahora lo entiendo. Es el silencio m&aacute;s natural y sincero, el silencio de quien no quiere tener problemas con un asunto, de quien sencillamente desea desentenderse y dejar que el tiempo solucione las cosas. &rsquo;No le prestes atenci&oacute;n, ya se le pasar&aacute;&rsquo;... sin darme cuenta, en mi respuesta a tu pregunta estaba la contestaci&oacute;n a todas mis dudas.<br /><br />As&iacute; que es eso, ya est&aacute;, no s&eacute; c&oacute;mo no lo vi antes. Fue un error, otro m&aacute;s, ya lo he dicho: supongo que me dio por creerme algo m&aacute;s. No es un error que yo suela cometer, cr&eacute;eme. Lamento la confusi&oacute;n, lamento mi confusi&oacute;n. S&eacute; que desde ella no supe actuar, s&eacute; que lo hice mal. No volver&aacute; a suceder. No volver&eacute; a reprocharte nada. No volver&eacute; a pedirte explicaciones. Porque no me las debes. Porque tu actitud es perfectamente razonable. Me duele la situaci&oacute;n, est&aacute; claro, pero esto no es responsabilidad tuya, no tengo ning&uacute;n derecho a pedirte cuentas, c&oacute;mo culparte por lo que sientes, por lo que dejas de sentir... <br /><br />Lo consegu&iacute;, lo logr&eacute;, alcanc&eacute; el entendimiento. Se acab&oacute; el veneno, se termin&oacute; la hiel. Pero &eacute;ste no es el fin: es el principio. A partir de aqu&iacute; lo que desees: si decides explicarme atender&eacute; sin posos de rencor, si escoges el silencio indefinido comprender&eacute; que es algo natural (ya lo comprendo), si prefieres aparecer de vez en cuando para dar y pedir palabras las obtendr&aacute;s sin manchas. Ambos sabemos cu&aacute;l es la conclusi&oacute;n del asunto, as&iacute; que lo que realmente importa a estas alturas es el tono que queramos darle a la despedida. No permitir&eacute; resentimientos ni malquerencias. Por eso es el principio. El principio de esta sensaci&oacute;n sana y buena.<br /><br /><br />Y, en fin, todo esto, como escribir&iacute;a y compartir&iacute;a y a veces cantar&iacute;a Quique Gonz&aacute;lez, &rsquo;Aunque t&uacute; no lo sepas&rsquo;...</span></p><blockquote><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;"><span style="background-color: #c0c0c0;">Aunque t&uacute; no lo sepas.</span></span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">Aunque t&uacute; no lo sepas<br />me he inventado tu nombre<br />me drogu&eacute; con promesas<br />y he dormido en los coches.<br /><br />Aunque t&uacute; no lo entiendas<br />nunca escribo el remite en el sobre<br />por no dejar mis huellas.<br /><br />Aunque t&uacute; no lo sepas<br />me he acostado a tu espalda<br />y mi cama se queja<br />fr&iacute;a cuando te marchas.<br /><br />He blindado mi puerta<br />y al llegar la ma&ntilde;ana<br />no me di ni cuenta<br />de que ya nunca estabas.<br /><br />Aunque t&uacute; no lo sepas<br />nos dec&iacute;amos tanto<br />con las manos tan llenas<br />cada d&iacute;a m&aacute;s flacos.<br /><br />Inventamos mareas,<br />tripul&aacute;bamos barcos,<br />encend&iacute;a con besos<br />el mar de tus labios.<br /><br />Y toda tu escalera.</span></p></blockquote>]]></description><pubDate>Mon, 28 Jul 2008 11:21:00 +0000</pubDate></item><item><title>No conocer; pero tampoco des-conocer.</title><link>https://decirleamaria.blogia.com/2008/072501-no-conocer-pero-tampoco-des-conocer-.php</link><guid isPermaLink="true">https://decirleamaria.blogia.com/2008/072501-no-conocer-pero-tampoco-des-conocer-.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">&iquest;Recuerdas cuando te coment&eacute; que mi inclinaci&oacute;n prudencial desde hace ya alg&uacute;n tiempo es la de no conocer a nadie nuevo? Salvo a los que se presentan arrolladoramente y no dan opci&oacute;n y adem&aacute;s resultan ser placer y alegr&iacute;a, como sucedi&oacute; en tu caso: a esos los acojo en el rinc&oacute;n m&aacute;s confortable.<br /><br />Entre las razones para esa desgana por descubrir a nadie nuevo cit&eacute; la tendencia habitual seg&uacute;n la cual son las desgracias las que se comparten con los conocidos con mayor asiduidad, mucho m&aacute;s que las alegr&iacute;as (seguramente porque se dan m&aacute;s a menudo). Y a uno apenas le queda ya aliento haciendo frente a los sufrimientos propios, y acompa&ntilde;ando a la gente cercana en sus padecimientos igualmente propios, como para adem&aacute;s querer seguir cargando con nuevos pesos emocionales.<br /><br />Seguramente no lo hace en este sentido en demas&iacute;a pragm&aacute;tico y en la pr&aacute;ctica fr&iacute;o, pero me hizo gracia averiguar lo que Audrey Hepburn le dice a Cary Grant al principio de Charada, cuando &eacute;l quiere entablar amistad y ella le contesta, m&aacute;s o menos: &ldquo;Conozco ya a multitud de personas, y mientras no muera alguna de ellas me resulta de todo punto imposible conocer a nadie nuevo&rdquo;.</span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">En otro orden de cosas, pero creo que bien tra&iacute;da, &eacute;sta otra frase de Yago a Othello:</span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">"Os agradezco la lecci&oacute;n, y desde ahora <br />no quiero amigos, pues la amistad es dolor."<br /></span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">No hay ideas nuevas en el mundo Mar&iacute;a, todo ha sido planteado con anterioridad, absolutamente todo. Por eso resulta tan maravilloso leer y encontrarse uno con pensamientos que de forma torpe ya hab&iacute;a esbozado sin saber siquiera si aquello tendr&iacute;a alguna clase de sentido, o hallar nuevas teor&iacute;as o conceptos o fantas&iacute;as o frases bellas que podr&iacute;a haber teorizado o conceptualizado o fantaseado o escrito uno mismo, y que uno siente de alguna extra&ntilde;a forma ajenamente propias.<br /><br /><br />Estos d&iacute;as no me apetece escribir aqu&iacute; acerca de c&oacute;mo me siento con respecto a nada, en cuanto a ti seguramente la sensaci&oacute;n dominante es rabia, rabia porque sigo sin entender que tras tantos meses permitas la prolongaci&oacute;n de mi malestar cuando es tan sencillo terminar con las cosas de un golpe certero, que lastimar&aacute; de una forma m&aacute;s aguda pero acabar&aacute; con la angustia para siempre. Hoy por hoy tengo la impresi&oacute;n de que s&iacute; me escribir&aacute;s, me escribir&aacute;s finalmente y ser&aacute; una carta de carne y hueso, no s&eacute; c&oacute;mo conseguir&aacute;s mi direcci&oacute;n, tal vez me la hagas llegar por medio de mi compa&ntilde;era que es tu amiga. Y me parece que me lo contar&aacute;s casi todo, pero todo desde tu punto de vista que no me ve en absoluto; as&iacute; que me escribir&aacute;s acerca de ti, de tu ex, de tu entorno, de lo que sientes respecto de esos y otros asuntos personales... y quiz&aacute; con suerte me dediques un par de frases, tal vez tres. Frases que no digan mucho. Y desde luego quiero saber todo lo que de ti me quieras contar, lo deseo desde que te vi entrar en esta sala con aquella blusa enorme. Pero tambi&eacute;n necesito que me cuentes qu&eacute; pasa conmigo, qu&eacute; opinas de m&iacute;, qu&eacute; quieres de m&iacute;... o m&aacute;s bien lo necesit&eacute; mucho hace tantos meses y ahora parece que no tiene mucho sentido, &iquest;no? Tu desinter&eacute;s habla por ti. Pero no quiero que hable por ti. As&iacute; que seguir&eacute; luchando para que me cuentes. Aunque parezca que ya no tiene mucho sentido.<br /><br />No quer&iacute;a nombres propios aqu&iacute; salvo el tuyo, pero me gustar&iacute;a que comprendieses con exactitud lo que siento: rechazaste mis caricias con gesto de asco y me hiciste sentir como Mario; mis palabras te fueron cansando cada vez m&aacute;s hasta que te agotaron y ya s&oacute;lo las recib&iacute;as con un gesto de fastidio... y me hiciste sentir como Luis.<br /><br />De entre las dos sensaciones no s&eacute; cu&aacute;l es la m&aacute;s detestable. El asco es terrible, mucho m&aacute;s preferible el odio; pero al menos con Mario sigui&oacute; existiendo cierta forma de afecto, de forma que la separaci&oacute;n se convirti&oacute; incluso en una tortura dolorosa - claro, s&eacute; que no es el mismo caso ni de lejos, que con &eacute;l existi&oacute; una relaci&oacute;n real y duradera y aunque de esta forma la repugnancia result&oacute; ser m&aacute;s agresiva tambi&eacute;n es cierto que los lazos eran m&aacute;s y de un material mucho m&aacute;s resistente. Darse uno cuenta de que est&aacute; resultando cansino y agobiante y no poder hacer nada por remediarlo y acabar consiguiendo todo lo contrario y toparse de frente con el gesto de aburrimiento y hast&iacute;o (y &eacute;ste s&iacute; es un caso similar al de Luis, tu mismo cansancio, tu mismo silencio)... y finalmente la indiferencia... esto tampoco resulta demasiado grato.<br /><br />Y no me contestas y si no me contestas es por el mismo motivo por el que no contestabas a Luis, no puede haber otro. No existen m&aacute;s motivos posibles para el silencio. Y leyendo esto te entrar&aacute;n ganas de decirme: "Pero no es eso, es algo distinto, si no te contesto es porque estoy sufriendo por mil cosas a la vez y adem&aacute;s estoy agotada por esto y por lo otro y no me apetece otra cosa que cerrar los ojos y que todo pase...". Y ser&aacute; cierto adem&aacute;s. Pero debes darte cuenta de que el gesto de responderme o no no tiene nada que ver con todas esas cuestiones. En efecto, en tu cabeza hay una terrible amalgama angustiosa con todos los dem&aacute;s asuntos de tu mundo. Pero ah&iacute; no estoy yo. Si estuviera no existir&iacute;a ese silencio, sencillamente porque te dar&iacute;as cuenta de c&oacute;mo me consume.<br /><br />As&iacute; que eso es lo que hay. Me apetec&iacute;a dedicar estas semanas a contarte todo lo bueno que hubo entre nosotros el a&ntilde;o pasado y en algunos pocos momentos puntuales de &eacute;ste, c&oacute;mo conseguiste que disfrutase y me entusiasmase con las cosas. Pero ser&aacute; en otro momento. No lo digo por decir: ser&aacute;. En otro momento, pero ser&aacute;. No voy a dejar de contarte lo que significaste para m&iacute;. Las palabras m&aacute;s hermosas acerca de las chicas de mi vida siempre las han escuchado o le&iacute;do otras personas que no eran ellas. En tu caso es probable que haya sido as&iacute; y es posible que siga si&eacute;ndolo, pero el malestar que siento ahora no ha ocultado ni un mil&iacute;metro (c&uacute;bico) de todo el espacio agradable que creaste por aqu&iacute; dentro y acerca del cual quiero contarte, espacio que no desea ser desocupado. Ese malestar es f&aacute;cilmente eliminable, el tiempo acabar&aacute; con &eacute;l y cuando te vaya recordando, con los a&ntilde;os, s&oacute;lo quedar&aacute; mi memoria dulce.<br /><br />Recu&eacute;rdalo, &iquest;vale?, recuerda esto... es cierto que siempre te querr&eacute;, no es algo que me cueste, pero no ser&aacute;s capaz de cre&eacute;rtelo cuando pase el tiempo y ni siquiera recordar&aacute;s que te lo he dicho... pero por favor recuerda n&iacute;tidamente esto: cuando t&uacute; y yo nos crucemos cada dos o cinco a&ntilde;os por la calle y apenas nos saludemos y bajemos los ojos r&aacute;pido, ser&aacute; ese espacio agradable lo que se mueva ah&iacute; dentro, ser&aacute; esa memoria dulce la que acuda a mi cabeza. Cr&eacute;etelo porque es cierto.</span></p>]]></description><pubDate>Fri, 25 Jul 2008 12:05:00 +0000</pubDate></item><item><title>Y qu&#xE9; pasa con C&#xF3;rdoba.</title><link>https://decirleamaria.blogia.com/2008/072201-y-que-pasa-con-cordoba-.php</link><guid isPermaLink="true">https://decirleamaria.blogia.com/2008/072201-y-que-pasa-con-cordoba-.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">Granada, M&aacute;laga, Huelva, Sevilla... &iquest;y C&oacute;rdoba qu&eacute;? Medina Azahara, un nombre precioso y el &uacute;nico grupo que consigui&oacute; desbancar a Los Suaves durante alg&uacute;n tiempo in my heart. Nunca los vi en directo, mantengo la espina clavada.</span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">&rsquo;Que tengas suerte&rsquo; Mar&iacute;a, mucha suerte.</span></p><blockquote><p style="background-color: #c0c0c0;"><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif; font-size: small;">Que tengas suerte.</span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif; font-size: small;">A veces me cuesta tanto<br /> decir todo lo que siento,<br /> no me salen las palabras<br /> y prefiero el silencio.<br /> Y es que te siento tan lejos<br /> si no te veo sonre&iacute;r,<br /> echo de menos tu aliento<br /> y no me siento feliz.<br /> Que tengas suerte, mucha suerte<br /> y que la vida te sonr&iacute;a.<br /> Y si te acuerdas de m&iacute;<br /> que sea s&oacute;lo para quererme.<br /> Si has decidido marcharte<br /> s&oacute;lo te puedo decir,<br /> que tengas muy buena suerte<br /> yo me acordar&eacute; de ti.<br /> Que tengas suerte, mucha suerte<br /> si tu camino es el mio<br /> y que la vida te sonr&iacute;a,<br /> cambiaste tu vida y mi vida.<br /> Y si te acuerdas de m&iacute;<br /> que sea s&oacute;lo para quererme<br /> y si te acuerdas de m&iacute;<br /> quiz&aacute; sea yo quien no se acuerde.</span></p></blockquote>]]></description><pubDate>Tue, 22 Jul 2008 07:22:00 +0000</pubDate></item><item><title>Bienvenida a Triana.</title><link>https://decirleamaria.blogia.com/2008/072102-bienvenida-a-triana-.php</link><guid isPermaLink="true">https://decirleamaria.blogia.com/2008/072102-bienvenida-a-triana-.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">Me doy perfecta cuenta de que la l&iacute;nea comunicativa que antes nos un&iacute;a de una forma excepcional ahora nos separa. Ha cambiado de color, de textura; de idioma. Los motivos se encuentran tanto en uno como en otro lado, aunque tienes que reconocer que yo me he esforzado mucho m&aacute;s en tratar de conservar lo que nos iba quedando.</span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">Est&aacute; claro, por las dos o tres &uacute;ltimas contestaciones que de ti he recibido, a lo largo de las dos o tres &uacute;ltimas semanas, que mis incursiones breves y amables de los &uacute;ltimos meses ya no son de tu agrado. Es posible que est&eacute;s pasando por malos momentos, de hecho he llegado a conocer (sin yo preguntarlo) alg&uacute;n detalle de tus preocupaciones sentimentales (por tanto en absoluto relacionadas conmigo) que se alargan en el futuro durante al menos un a&ntilde;o, he podido saber m&aacute;s, no quiero saber m&aacute;s, no quiero que nadie me cuente, quiero que t&uacute; me cuentes lo que quieras contarme, &uacute;nicamente eso, lo que no desees contarme no es de mi incumbencia. S&eacute; que los &uacute;ltimos muchos meses has soportado una gran presi&oacute;n en el trabajo, s&eacute; que se han juntado varios problemas m&aacute;s, y quiz&aacute; en estas &uacute;ltimas semanas, con las vacaciones tan cerca, sencillamente s&oacute;lo tengas ganas de cerrar los ojos y que todo pase y lleguen playas y Huelva y sol y tiempo que no pasa, tiempo que cuente.</span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">Que seas o dejes de ser amable conmigo en realidad no tiene mucho que ver con eso, pero en fin: comprendiendo que nuestra comunicaci&oacute;n se encuentra en estado cr&iacute;tico, que no es el mejor de los momentos y que dentro de tres semanas ambos vamos a tener la oportunidad de eliminar toxinas, creo que lo mejor es dejarlo en barbecho hasta el curso que viene. El siguiente paso tendr&aacute;s que darlo t&uacute;, tras las vacaciones, cuando lo desees. Has vuelto a asegurarme que me escribir&aacute;s una carta cont&aacute;ndomelo todo, la carta que me prometiste en marzo. &rsquo;Cuando est&eacute; menos estresada&rsquo;, dices...&nbsp;</span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">En fin, ya est&aacute;: te har&eacute; caso. Cuando t&uacute; quieras, Mar&iacute;a. Ya sabes d&oacute;nde estoy. Dejar&eacute; que descanses de m&iacute;. Ser&aacute; bueno. Hasta entonces, pues.<br /></span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">Triana... recuerdos de mi hermano y yo tumbados cada uno en su cama, en la misma habitaci&oacute;n, simulando estudiar, el m&aacute;gico disco de vinilo girando hace casi veinte a&ntilde;os... Hay varias canciones hermos&iacute;simas, pero la que m&aacute;s me hace temblar de emoci&oacute;n, tambi&eacute;n por el recuerdo, es la que contiene el coro de ni&ntilde;os, la canci&oacute;n de despedida del Jes&uacute;s ahogado en la nostalgia y cansado de llorar, &rsquo;Lleg&oacute; el d&iacute;a&rsquo;, y poco despu&eacute;s lleg&oacute; su d&iacute;a, atravesando muros y ruinas... mi d&iacute;a tambi&eacute;n llegar&aacute;, igualmente estoy cansado de llorar, estoy cansado de todas las tragedias que est&aacute;n ah&iacute; aunque pase el tiempo, pero no ser&aacute; un d&iacute;a triste, tengo ganas de vivir, florecer como un hombre nuevo, sin miedo... sin miedo...</span></p><blockquote><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;"><span style="background-color: #c0c0c0;">Lleg&oacute; el d&iacute;a.</span></span></p><p><span style="font-family: comic sans ms,sans-serif;">Ya no siento que me ahoga la nostalgia <br /> y me encuentro cansado de llorar. <br /> Ya no importar&aacute; m&aacute;s quien gane. <br /> No quiero de esta fuerza escapar. <br /> Volar&eacute; por las estrellas una a una <br /> en el brillo de tu cara y tu mirar. <br /> Pedir&eacute; al Sol que toda mi fortuna <br /> sea un rayo perdido en alta mar. <br /><br /> Sin saber que no me vale. <br /> Sin saber que no me sirve. <br /><br /> Ahora siento que lleg&oacute; el d&iacute;a, <br /> que tengo ganas de vivir, <br /> de atravesar los muros y ruinas <br /> que aunque pase el tiempo est&aacute;n ah&iacute;, <br /> y florecer como un hombre nuevo <br /> sin miedo a las tragedias por venir. <br /> Regalarle a la vida todo el fuego <br /> de tus ojos y tus ansias de vivir.<br /><br /> (Iba vestida la aurora con rayos de Sol <br /> y en los cabellos prendida llevaba una flor) </span></p></blockquote>]]></description><pubDate>Mon, 21 Jul 2008 21:49:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
