El roce de tu cuerpo.
Mientras lo preparo todo para poder ver un par de capítulos de House (a semejantes horas), ésta es la canción que tarareo.
EL ROCE DE TU CUERPO
Te pilla la tarde en tu cuarto otra vez,
no suena el teléfono y tú sabes por qué;
cervezas vacías en tu habitación,
el cenicero lleno humea en un rincón.
Seguro que sola está ella también
tirada en la cama sin saber qué hacer.
No sé cómo comenzó la discusión
ni a quién le toca ahora pedir perdón.
Y creo que muero
si no siento el roce de tu cuerpo junto a mí.
Recuerdo tus labios
y esos ojos que al mirar casi hacen daño.
Mientras la radio aburre con una canción
miro aquella foto y me siento peor,
y yo ya no sé lo que ha podido pasar,
lo que estaba bien, ahora está fatal.
Seguro que sola está ella también,
tirada en la cama sin saber qué hacer.
No sé cómo comenzó la discusión
ni a quién le toca ahora pedir perdón.
Y creo que muero
si no siento el roce de tu cuerpo junto a mí.
Recuerdo tus labios
y esos ojos que al mirar casi hacen daño.
Evidentemente de Platero y tú, creí que no haría falta decirlo... Me encanta la canción entera, pero obviamente hay frases o detalles en los que me detengo por placer. Esa primera parte del estribillo es espectacular: seguro que sola está ella también, sí, como tú, tirada en la cama y sin saber qué hacer, llamarte, no llamarte, pasar de ti para siempre o reconocer algo, ¿a quién le toca ahora pedir perdón?, ¿es posible que a nadie?, lo que estaba bien ahora está fatal, tal vez se acabó todo, ¡y qué pudo pasar por Dios!, pero debe haber una solución posible, tiene que haberla, porque si no siento el roce de su cuerpo todo se va a tomar por culo...
Evidentemente no puedo canturrear esta canción y pensar en María, nunca hemos llegado a tanto como para que una discusión o una ruptura deriven en semejantes escenas, evidentemente no por su parte, nunca se tumbará en la cama sin saber qué hacer, o más bien sí lo hará y estará sola pero no será por mí. Pero la canturreo y pienso en mí y me vale. Qué pasa.
Tarea para mañana: ordenar esto un poco, ya se me está yendo de las manos y acabo de comenzar, palabras y palabras y en realidad ¿qué estoy contando? Poca cosa ¿verdad?. Estaría bien sintetizar un poco ¿no?, pero siempre se me ha dado mal la música electrónica... En cualquier caso sentar unas bases, revelar las verdades fundamentales y a partir de ahí divagar, a mis anchas, como a mí me gusta. ¿Sin tapujos? Bueno, alguno hay, tengo que reconocerlo. Pero me siento moderadamente desatao.
Está bien esto. Lo tomaré como una especie de terapia. Mi diarioterapia.
Hasta mañana, buenas noches, que descanses, muchos muchos besos, chao, ¡mmmmmmua! (¡yo con más emes!)... y después de algo tan sencillo qué sonrisa en mi rostro, qué felicidad arroparte en la cama con esa sensación... y el hormigueo...