Tendrás que hacerlo mejor.

No tomo ninguna decisión acerca de la forma de redacción de estos artículos: ¿Dirigirme siempre a María, utilizando por tanto la segunda persona (mi primera persona)? ¿Emplear su nombre? ¿Conversación con un amigo virtual? No creo que tenga mucha importancia, a tomar por culo, en cualquier caso sólo son palabras así que que adopten las formas que les salgan de las narices.

Una canción de Deluxe, la que más me recorre la lengua estos días. A veces son otras, pero ésta es la más fiel. Reconozco que últimamente suelen ser todas del mismo disco: Reconstrucción (2008), de Deluxe. No sale del reproductor (de cds) de mi coche, el muy (dulcemente) pegajoso.

Aquí la letra:

TENDRÁS QUE HACERLO MEJOR
 
Sí, esta vez tengo que felicitarte
por tus dotes para las artes de hacer el mal.
 
Sé que tenías todo planeado
los cuchillos afilados y un coche fuera esperándote.
 
Lo has hecho muy bien
tan, tan bien.
Si querías hacerme daño
si creías que iba a doler
lo has hecho muy bien.
 
Fue como si estuviera hechizado
incapaz de ver el camino bajo mis pies.
 
Vi tu sombra acercarse a mi espalda
antes de sentir el frío del acero bajo mi piel.
 
Lo has hecho muy bien
tan, tan bien.
Si querías hacerme daño
si creías que iba a doler
lo has hecho muy bien.
 
Lo has hecho muy bien
tan, tan bien.
Si querías hacerme daño
si creías que iba a doler
lo has hecho muy bien
tan, tan bien.
Si querías hacerme daño
Si creías que iba a doler
Lo has hecho muy bien.
 
Pero tendrás que hacerlo mejor.

Ahora mismo la tarareo... Me encanta ése giro, el que sugiere la última frase: pero tendrás que hacerlo mejor... Esa invitación a la superación... ¡a la Reconstrucción! Cuántas veces nos han hecho daño ¿no?, a lo largo de la vida, de cuántas formas distintas, la gente que nos quiere pero especialmente la gente a la que queremos. "Ya, pero es que lo he hecho sin darme cuenta". ¿Sin darte cuenta? ¿Y es eso excusa? "Perdona que te clave este cuchillo tío, es que quería darte una palmadita amistosa y me olvidé de que suelo guardarlo en la palma de la mano".

Es evidente que a menudo hacemos daño sin darnos cuenta, sin caer en ello. Resulta que a veces somos más importantes (y en modos que desconocemos) de lo que sospechamos. ¿Deberíamos ser capaces de sospechar más y mejor? No tengo respuesta. Hacemos daño y tal vez si hubiéramos mirado un poco más allá, si hubiéramos girado un poquito más la cabeza y visto aquello que se nos escapó por el ángulo muerto, si nos hubiéramos interesado un poco más en ese sujeto... ¡ay!, entonces no habríamos actuado con tanta ligereza, no habríamos colocado esas ascuas sobre su cocorota sin saber.

María... en realidad sé que no haces daño a propósito, ni a mí ni a nadie. Odias ser la causante de cualquier dolor, lo sientes en tus carnes, lo sé, me lo has contado muchas veces. A menudo ha resultado ser casi tan doloroso para ti como para la otra persona cuando has finalizado una relación, por hastío o incluso por asco. Tal vez este silencio incómodo que has escogido también tenga que ver con esto: no quieres hacerme daño, te duele hacerme daño.

Este hecho se te escapa: mi mayor sufrimiento lo provoca el silencio. Piénsalo María, es obvio, te sucedería a ti también. El silencio implica desinterés, desapego. El mayor desprecio (no-hacer-aprecio). Y cómo duele saber que alguien a quien aprecias tanto, a quien le profesas tantísimo cariño (merecido), a quien quieres tanto (esto no cambiará nunca, debes saberlo y te lo diré mil veces para que te quede grabado; tal vez ésta podría ser otra razón por la que aún no te atreves a decirme adiós, que pueda yo pasar del amor al odio, no estoy seguro, apúntala como una ligera segunda Razón Posible), a quien (por qué no confesarlo, ahora que no me escucha nadie) deseas con tanta fuerza, no te hace el menor caso, no te dedica el mínimo pensamiento... duele. Si querías hacerme daño, lo has hecho muy bien. Si no querías... lo has hecho muy bien de todas formas.

Pero tendrás que hacerlo mejor, leches.

PD: Es un poco terrible esto que apunto, y sobre lo que no sé si volveré a abundar: María es, con toda probabilidad desde mi punto de vista presente, la única chica que he conocido que creo que podría llenar mi vida. Mi chica perfecta, por decirlo de alguna forma pueril y entendible. La chica de mi vida... pero esto no puedo decirlo porque sería muy triste, ¿no? Que la chica de mi vida haya pasado por ella sin apenas rozarme... pues menuda mierda.

09/07/2008 13:21 Autor: decirleamaria. #.

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario




No será mostrado.






Blog creado con Blogia. Derechos de autor con . Estadísticas. Suscribir RSS. Admin.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras; Emprendedor ven a Iniciador Aragón.